Leyendas de terror

El edificio más antiguo de Sudáfrica, el Castillo de Buena Esperanza en Ciudad del Cabo, ha sido escenario de fenómenos sobrenaturales desde 1653, cuando los informes de la corte se refieren a los misteriosos movimientos de una Biblia, interpretados por los presentes como prueba de la culpabilidad de una persona acusada de robo. Aún más extraordinario, sin embargo, se afirma que varios fantasmas rondan el castillo. Uno de esos fantasmas es conocido como la “dama de la capucha gris.” Una de sus apariciones tuvo lugar en 1860, cuando una joven, Emily Daniel, vio a una mujer de pie en la puerta de su habitación. El primer pensamiento era que podía ser su madre, pero al mirarla de nuevo, se dio cuenta de que era una figura oscura con una larga capa gris y la cara entre las manos. Emily se sentó en la cama y le preguntó: “¿Qué queréis?”. La figura llegó a los pies de la cama y desapareció. La hermana de Emily vio una apariencia similar después. A los pocos años se vio a la misma señora gris recorrer el Palacio de Gobierno, ubicada a 1 km del castillo.

En 1880, cuando Sir Bartle Frere fue gobernador del Cabo, su mujer estaba sentada en el baño cuando al marido de ésta se le ocurrió volver a decirle algo que se le había olvidado. Abrió la puerta y, al ver que ella estaba acompañada se alejó. Cuando volvió, se disculpó por haberlo detenido y quedó asombrado al oír a Lady Frere insistir en que siempre había estado sola. “Mi señora,” dijo, “Vi a una señora en gris de pie a su lado, apoyado en el inodoro.”

Cuenta la leyenda que hay un paso subterráneo entre el Castillo de Buena Esperanza y el Palacio de Gobierno, que fue bloqueado durante varios generaciones. Se supone que dicho obstáculo no impide los movimientos de un fantasma, lo que explica su “inquietante” origen fantasmal. Otros fantasmas del castillo se dice que es el gobernador de Van Noordt, un político del siglo XIX, recordado por su gravedad y crueldad. En el siglo XX, los soldados del castillo afirmaron haberlo visto. Una tarde de julio de 1947, dos guardias vieron una figura en las paredes indistinta, aunque claramente humanas, con más de 2 m de altura.

Por el 30-06-2013 Categoria: Leyendas Cortas, Leyendas de Terror

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